viernes, 27 de marzo de 2009

NO MAS BUROCRATAS NI CHANTAS EN EL SINDICALISMO

Este mundillo sindicalero del cual soy parte y por lo tanto, tengo mucho que decir y aportar, esta muy mal trecho. De las luchas de nuestros viejos que hasta dieron la vida por mejorar el bien-estar de los obreros, nada se dice y lo peor, nadie repite el canon rebelde de los dirigentes obreros, que incluso fueron capaces de colocar un gobierno que los representara realmente con medidas de acuerdo a las necesidades de los cientos de miles de pobres de los años 70.
De aquellos compañeros poco queda, solo somos unos pocos quienes intentamos reflejar la ya borrosa imagen de los luchadores verdaderos. De esos que se pre-ocupaban de crear organización cualquiera fuera, sindical, poblacional, estudiantil, social etc., lo importante era crear la situación para soñar con una sociedad justa, en que los obreros tuviéramos la capacidad política para conducir nuestro propio destino.
Luchadores que eran respetados por los partidos políticos y por tanto, el partido estaba al servicio de las organizaciones, potenciándolos y empoderizandolos para que se transformaran en dirigentes con pensamiento político y así pudieran transmitir a sus bases la idea de la toma del poder, pensamiento revolucionario marxista.
Las luchas de los cientos de obreros incógnitos que dieron base a las luchas sindicales, tienen nombre y apellido, ya que, son nuestros familiares cercanos o no, pero con seguridad que nuestros antepasados fueron actores activos y presénciales de las luchas obreras.
Nuestro movimiento obrero, esta lleno de buenos ejemplos de lucha y consecuencia, desde los salitreros, los portuarios, los mineros del cobre y el carbón, los campesinos, los artesanos, los industriales, los textiles, etc., que le dieron a este país un ejemplo de organización, que ni las balas asesinas de la clase explotadora disparadas por los milicos fueron capaces de hacer retroceder al movimiento sindical.
Cientos de hombres y mujeres, lograron hacer carne el sueño de una sociedad socialista, con matices variados, pero socialista al fin y al cabo, y que como decía un compañero amigo, “nos pegábamos patadas en las canillas, pero estábamos en la misma vereda”, eso demuestra el desarrollo revolucionario que estaba alcanzando el movimiento sindical, y que el fin de todo este proceso ya lo conocemos.
Lo que más recienten las generaciones obreras actuales, de la dictadura milica, es la desaparición de la conciencia revolucionaria, conciencia guardada en algún rincón de un barucho, o en el living de alguna casa acomodada de algún retornado deformado por la democracia burguesa de Europa. Lo bueno de la rebeldía, es que tiende a renacer en las manos y en las mentes de la clase obrera explotada, que sabrá asumir su rol en el momento apropiado y que también sabrá sacar de en medio a quienes entorpezcan el proceso revolucionario.
Las generaciones obreras están a la espera de la formación y de la información que hará posible el comienzo de esta nueva etapa revolucionaria, tal como ya lo han hecho algunos países hermanos. Ahora solo hay que repetir la formula que dio resultado anteriormente, agregándole algunos elementos para fortalecer las masas obreras, nosotros los dirigentes honestos y consecuentes debemos tomar la historia en nuestras manos, debemos prepararnos políticamente para conducir de verdad el movimiento obrero, arrebatándole a los sindicalista burócratas que han engordado sus panzas y sus billeteras producto de la pereza y el acomodo. Seremos nosotros entonces quienes tomemos las banderas de la lucha obrera, y por tanto, ya no le pediremos ni consecuencia ni coherencia a estos chantas del sindicalismo, solo debemos pasar por sobre ellos, debemos comenzar a trabajar de verdad en las bases sindicales y en las bases poblacionales, en donde llegan la mayoría de los trabajadores explotados.
Para esto es necesario que cada dirigente rebelde, busque las instancia de formación y preparación, para con-vertirse en un sujeto político, con pensamiento de clase, con un accionar revolucionario, con una actitud intachable, que sea capaz de transmitir a las bases esos valores revolucionarios, a través de la aplicación de una democracia obrera, en donde todos tienen participación y decisión.
Debemos entender la política partidista desde la lógica revolucionaria, por tanto, dentro de esta democracia burguesa, no cabe ninguna posibilidad que un partido cualquiera sea, pueda en verdad representar a los obreros, solo nos utilizara para sus intereses mezquinos y particulares. Los obreros debemos primero resolver como llegamos a instalar nuestra democracia, resolución que indudablemente pasara por una serie de instancias, violentas y no violentas, y que si los partidos existentes o nuevos, quieren sumarse a este proceso deberán hacerlo desde la lógica revolucionaria, o sea, colocándose a disposición de lo que dispongan y manden las organizaciones obreras rebeldes.
Debemos ser duros con quienes traicionan a la clase, y si eso significa desenmascarar a los partidos que se aburguesan o se derechizan, debemos hacerlo, no podemos permitir el engaño ni el chantaje, y quienes utilicen estos mecanismos para sacar dividendos partidistas, deberán responder ante la clase obrera para que sea esta quien los juzgue y los castigue.
La tarea entonces es clara, formación revolucionaria con un hondo contenido de clase, con bases sindicales activas, con la búsqueda permanente de la unidad con todo tipo de organizaciones que se declaren clasistas y obreras, desarrollar la autonomía y la independencia como valores centrales, asistir a toda instancia en que se junte el sindicalismo y el obrerismo, rechazar la mentira y a los mentirosos.
En definitiva es el llamado a re-construir el movimiento obrero tan poderoso y rebelde de principio del siglo pasado. Pero también es una invitación ha participar de nuestro aporte a este duro trabajo, ya que junto a algunos compañeros hemos decidido instalar la discusión y el análisis desde las bases sindicales y populares, en instancias que llamamos conferencias obreras, las que se realizaran, en Santiago, Valparaíso, Lota y San Pedro de la Paz, y cada comisión organizadora, instalara su propia discusión relacionada con las problemáticas de su región y de su área de la producción. Serán instancias en que los expositores solo darán pie para que sea la asamblea la que exprese su voluntad, intercambiando conocimientos y experiencia de las formas de lucha que cada organización ha ido madurando.
El traspaso de experiencias de nuestras bases será fundamental para la proyección de las organizaciones que hemos comenzado este proceso, también para coordinar la lucha y la solidaridad que serán ejes fundamentales para la construcción de la unidad.
Luis Toledo O.
ObreroRebelde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario